Marcas, emociones y la Navidad

Estos días podemos observar como el nivel de emocionalidad aumenta significativamente en nuestras ciudades. Las luces que adornan nuestras calles, los árboles de navidad, las melodías navideñas….Todo ello contribuye a que se genere un espacio emocional en el que las marcas quieren jugar también. Esto nos lleva a la última reflexión del año acerca de las marcas y el factor emocional de estas. Nos preguntamos cosas como por qué cuando las personas dicen “por favor” las marcas, para decir los mismo, dicen “le agradeceríamos que…”, o por qué para dar las gracias nos dicen “le agradecemos…”.

Las marcas, las consultoras que ayudamos a impulsarlas y las agencias que les ponen voz reivindicamos el carácter emocional de las marcas, pero luego, a veces, nos olvidamos de esta reclaemoción. ¿Por qué? Sencillamente porque es muy difícil cambiar nuestra forma de hablar de un día para otro. Pensemos, por ejemplo, en las personas. Al nacer aprendemos una lengua y todos sabemos que es muy difícil aprender otra cuando ya somos adultos, y aunque hagamos un gran esfuerzo al utilizarla difícilmente suena natural, pues a las marcas les ocurre lo mismo. Las que nacieron en otros decenios tienen dificultades para adoptar nuevas formas de de comunicación, en cambio, las que han nacido ahora y que han aprendido a hablar en otra lengua son las que podemos considerar marcas nativas en este lenguaje más cercano y emocional. Este es el caso de vueling, y que nos lo confirma, una vez más, con su excelente felicitación de navidad. Un grado más en la experiencia de marca que tenemos con esta compañía aérea.

Nosotros no “queremos desearle unas felices fiestas”. Queremos decirte ¡¡Feliz Navidad!!

La marca Navidad. La navidad también es una marca.

 

navidad_v2Llega la navidad y uno empieza ha recibir correos, web-mails, escasas felicitaciones en papel y hasta brillantes ejercicios creativos sobre una marca que todos compartimos estos días. Hoy, en este blog vamos a entender “la navidad” como una marca y vamos a desgranar todos los ingredientes que forman su identidad.

La navidad, como marca, podría tener su visión: ser la referencia en el mercado de la de la felicidad y una misión: velar por la paz, la convivencia y el mantenimiento de los lazos de unión entre las personas. También se apoyaría en unos valores: sinceridad, fraternidad, sueño, Ilusión y placer. Valores que luego se transforman en productos: celebraciones, liturgias, regalos, sorteos y comilonas que nos pasan factura en la talla y en el banco. Para cerrar la esencia de la marca, sólo tendríamos que pasarla por  el BPS (Brand Personality Scale) de Aaker (os debemos un post sobre este tema) y, sin duda, destacaría en dos de sus cinco dimensiones: sinceridad y entusiasmo.

Una vez definida su esencia nos plantearíamos el posicionamiento, y es cuando observaríamos que últimamente “la navidad” ha visto surgir un gran número de competidores que quieren hacerse un lugar en el mercado de la felicidad. Lo vemos estos días en las actividades de Marketing de las ONG’s, en las marcas de loterías y los proyectos de marketing social de la empresa privada. En este contexto cambiante, el posicionamiento de la marca navidad se podría definir cómo: la expresión más pura, universal y sincera de la felicidad para as,í intentar diferenciarse de estos nuevos jugadores.

También podríamos plantear un beneficio de marca y redactar algo así como: si participas de la navidad recuperaras tus mejores sentimientos. Eso sí, a la hora de plantearnos la reason why de la marca tendríamos serias dificultades y habría que hablar de la fe o la imaginación… como argumentos capaces de darle credibilidad.

Seguro que nadie que se dedique al marketing se le olvidaría buscar el inevitable Consumer Insight  y propondría algo así: “hay momentos en los que uno siente que tiene que parar y reflexionar acerca de las cosas importantes de la vida, la familia, los amigos, la amistad; etc. En estos momentos lo que yo quiero es encontrar mi felicidad”

Para cerrar la plataforma de marca sólo nos quedaría hablar del tono y en este caso utilizaríamos adjetivos como: cálida, tierna, entrañable…

Finalmente, la esencia y la plataforma de una marca desembocan en una idea clave a la que denominamos la promesa de marca y se acostumbra a resumir en un tag-line o slogan de marca. Por definición tiene que ser, relevante, coherente, diferencial y memorable.

Y aquí, sí que el trabajo sería tan sencillo como escribir sobre un papel dos palabras “Feliz Navidad”

WINC te desea Feliz Navidad.

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