Plan de comunicación DeRa (Dentro-Fuera)

 

En un post anterior hablábamos del poder de la gestión de las marcas desde el interior de las empresas, y en el os proponíamos 3 pasos fundamentales: definir la promesa de la marca, trasladarla a los empleados y hacer un plan de de comunicación desde dentro hacia fuera. Hoy haremos un zoom en esté último apartado: el plan de comunicación desde dentro a fuera.Para crear este delicado plan de  te proponemos los siguientes pasos:

Selecciona a los embajadores de la marca. Algunos de tus empleados son los mejor preparados para convertirse en impulsores de tu marca. Selecciónalos con cuidado y atendiendo a los siguientes criterios: 

1. Personas con una actitud positiva hacia la marca y el trabajo. 

2. Empleados que representen las distintas fases de una empresa (nuevos y antiguos) 

3. Personas capaces de promover la comunicación interna.

4. Personas que tengan contacto con el exterior de la empresa.

Incentiva a estos embajadores. Obviamente habrá que promover un plan de incentivos entre estos embajadores de la marca que no tiene que ser puramente material. A veces, la propia involucración en la gestión de la empresa es un incentivo por si mismo, no obstante, busca alguna forma de tangibilizar su dedicación.

Busca las puertas de salida claves de la empresa. En este punto está la clave del éxito del programa. Cada empresa tiene que analizar cuáles son las puertas que ponen en contacto a la organización con el exterior: servicio de atención cliente, ventas, punto de venta, proveedores, partners, competidores, líderes de opinión y obviamente marketing y comunicación, pero recuerda, este último es sólo un canal de comunicación de marca de los muchos que existen en la empresa.

Crea un micro plan para cada punto de conexión. A estas puertas de salida les podemos llamar “puntos o nexos de conexión”. En todos ellos la voz de la marca debe ser la misma, pero las peculiaridades de cada punto y, sobretodo, las características de cada receptor serán distintas: no es lo mismo lo que espera oír un cliente que un periodista del sector, no obstante, es la misma marca la que tienen que “sentir” ambos.

Sincroniza tu plan con alguna acción externa. Para que el receptor del mensaje, que recibe desde el interior de la empresa, confirme y reasegure la percepción que ha tenido en el contacto no hay nada mejor que además lo oiga por un canal externo. Si un proveedor lee en un periódico una noticia referente a algo de lo que él le ha sido previamente informado, no sólo quedará reafirmado en su impresión, sino que se sentirá privilegiado y con ganas de informar a terceros.

Luego veremos que lo mismo ocurre la comunicación externa, de cómo esta también penetra, a veces como un aguijón en el corazón de la propia organización, pero este será otro post.

3 libros para el verano

Hoy voy a recomendar algunos libros de Marketing que pueden ser muy útiles para el verano. Especialmente para aquellos que tengan planes de iniciar nuevos proyectos para la próxima temporada. Como decía un pequeño maestro: “El año empresarial empieza en septiembre, con el colegio”

“La Buena Suerte” de Alex Rovira y Fernando Trias de Bes.

Un relato muy interesante que presenta una parábola, aparentemente sencilla, pero muy ilustrativa sobre como crear un proyecto empresarial. Indicado para aquellos que quieran iniciar un negocio.

“Funky Business” de Jonas Ridderstrale y Kjell Nordstrom.

Una auténtica dosis energética para los que sufran de una cierta apatía en el lugar de trabajo y quieran “ponerse las pilas”. La tesis expone como hoy en día, el talento es capaz de mover al capital. Para los amantes de las emociones fuertes.

“Meatball Sundae. Is your Marketing out of Sync?” Seth Godin

El autor de “Permision Marketing” va más allá, y desgrana con mucha habilidad e ingenio 10 tendencias del mercado en la actualidad. Seguro que a más de un Director de Marketing, su lectura, le obligará a cambiar algunas de las ideas que tenía hasta hoy sobre el futuro de sus marcas.

Gracias y buenas vacaciones.

pd: también hay un libro interesante que se llama Marketing Democrático. Cómo Impulsar una marca sin grandes inversiones. Puedes enmontarlo aquí

Breve reflexión sobre el Marketing Interno

El Marketing Interno es una disciplina que en los últimos años está ganando mucho peso dentro del mix de acciones de comunicación de las principales compañías a nivel mundial.

Éstas entienden que los mejores embajadores de la marca son los propios empleados, ya que cuando éstos se implican con la promesa de la marca, ayudan a sostenerla y a comunicarla a los clientes, proveedores, a la red de distribución, etc. a través de su entusiasmo y su compromiso.

Además, los profesionales de hoy quieren trabajar en empresas que tengan una idea de negocio atractiva, en las que se sientan implicados y en las que puedan marcar la diferencia. Por eso es importante tener en cuenta a los empleados dentro del plan de marketing de la empresa.

A la hora de planificar acciones de Marketing Interno, es recomendable evitar aquellas que sean excesivamente institucionales o que utilicen un tono paternalista. Las acciones más eficaces son las que implican a los empleados en su desarrollo. Si, por ejemplo, queremos hacer que los empleados interioricen los valores de la marca, no bastará con empapelar la oficina con pósters en los que aparezcan los valores y su definición. Sería más interesante organizar un concurso de relatos cortos que reflejen esos valores, ofreciendo un premio al mejor, y editando un pequeño libro con los más interesantes.

Por otro lado, la honestidad y transparencia en los mensajes, algo que debería ser norma habitual en cualquier acción de comunicación, es especialmente importante cuando las personas a las que nos dirigimos son los propios empleados. Ellos conocen mejor que nadie la empresa, y detectarán en seguida cuándo se les está “vendiendo una moto”.

Herramientas Democráticas: Imágenes de Archivo

 

Cuando hablamos de Marketing Democrático partimos de la premisa de que, hoy en día, los profesionales del Marketing tenemos a nuestra disposición los conocimientos y recursos necesarios para poder llegar a nuestro público objetivo sin necesidad de disponer de grandes presupuestos.

Uno de los recursos o “herramientas democráticas” más útiles que podemos aprovechar es el de las imágenes de archivo de bajo coste.

La realización o compra de fotografías es uno de los costes más importantes en los que hay que incurrir a la hora de hacer comunicación. Gracias a Internet, en los últimos años han aparecido una serie de proveedores que nos permiten disponer de fotografías, ilustraciones e incluso vídeos de gran calidad a costes muy reducidos. A nosotros nos gusta especialmente iStockPhoto por la gran cantidad de imágenes que tiene y por sus avanzadas opciones de búsqueda, pero existen otras plataformas, como Fotolia, que funcionan de la misma manera.

De esta forma, si necesitamos una imagen de una persona para incluir en nuestra página web, podemos encontrar cientos de ellas en iStockPhoto o en Fotolia por 1 €, que es el precio estándar para imágenes de baja resolución. Si necesitamos una versión de la misma imagen para un anuncio de revista, que requiere una mayor resolución, nos costará unos 15 €. En cualquier caso, el coste es ridículo si lo comparamos con la realización de una fotografía o con el coste de las imágenes de archivo tradicionales.

Como es lógico, esta solución no es válida para todos los casos. Si la idea creativa que queremos plasmar es muy específica en cuanto a la parte visual, lo más probable es que no encontremos ninguna imagen de archivo que se ajuste a lo que buscamos, y tendremos que realizar la fotografía o llevar a cabo retoques de imagen complejos. Sin embargo, para muchas piezas de comunicación (páginas web, presentaciones de empresa, folletos, etc.) la compra de imágenes de bajo coste nos permitirá ahorrar bastante dinero.

Como a nosotros nos gusta predicar con el ejemplo, hemos utilizado imágenes de iStockPhoto para ilustrar el libro “Marketing Democrático”, que te enviamos gratis si te suscribes a este blog.

Tres objetivos de Marketing fundamentales

A menudo, cuando hablamos de acciones de marketing y comunicación, pensamos en aquellas destinadas a captar nuevos clientes o consumidores, y lo cierto es que habitualmente los mayores presupuestos se destinan a esto. Sin embargo, ni sólo hay que captar, ni sólo hay que dirigirse a clientes o consumidores.

Podríamos decir que cualquier acción de Marketing que llevemos a cabo debe contribuir a cumplir, al menos, uno de los siguientes objetivos:

  • Captar: Aquí la clave está en seducir. La mayor parte de la publicidad que vemos en los medios masivos responde a este objetivo. El problema está en que cada vez es menos rentable captar clientes por esta vía, debido fundamentalmente a la fragmentación de los medios y a la saturación publicitaria.
  • Fidelizar: Aquí la clave está en satisfacer. Está generalmente aceptado el hecho de que cuesta hasta cinco veces menos fidelizar a un cliente que captar uno nuevo. Lo cierto es que las acciones de fidelización tienen una justificación financiera muy clara. El problema está en definir qué tipo de acciones sirven para fidelizar. En los últimos años han proliferado los programas de puntos, las promociones, los clubs… Todas estas acciones tienen su utilidad y pueden generar recompra en ciertos momentos, pero no logran verdadera fidelidad, ya que el cliente se mueve generalmente por oportunismo. La mejor herramienta de fidelización consiste en superar constantemente las expectativas de nuestros clientes.
  • Posicionar: Los dos objetivos anteriores están muy relacionados con la venta de nuestro producto o servicio. Sin embargo, en ocasiones debemos comunicar sin la intención directa de vender, sino de posicionar nuestra marca en la mente de nuestro público objetivo, asociándola a unos valores compartidos y estableciendo un vínculo emocional. A la larga esta estrategia dará sus frutos, pero no se pueden esperar resultados tan inmediatos y medibles como en la captación y fidelización. Ademas, las acciones de captación y fidelización deben contener elementos que ayuden a posicionar la marca.

En cuanto al público objetivo, no debemos pensar sólo en el cliente final. Los empleados, el canal de distribución, los proveedores, los accionistas y los líderes de opinión son grupos compuestos por personas que tienen un gran interés en nuestra marca y con los que conviene conectar más a menudo. Así, debemos tener en cuenta acciones que, por ejemplo, nos ayuden a captar nuevos empleados, a fidelizar al canal de distribución o a posicionar nuestra marca ante la sociedad.

Cómo hacer un briefing

El briefing es quizá el elemento más controvertido de cualquier campaña o acción de comunicación, y también el más importante. Si está mal enfocado, todo lo que se derive de él también lo estará.

El briefing ideal es el que contiene respuestas claras, concisas e inspiradoras a las siguientes preguntas:

¿Por qué queremos hacer una acción de comunicación?

Lo primero que haremos es describir brevemente cuál es el problema al que nos enfrentamos. Puede ser una pérdida de cuota de mercado, el lanzamiento de un nuevo producto, la necesidad de fidelizar a los clientes, un posicionamiento inadecuado de la marca… Hay cientos de razones por las que conviene poner en marcha una acción de comunicación.

¿Qué queremos conseguir?

Aquí definiremos cuál es la solución ideal al problema planteado en la pregunta anterior. Ésta se convertirá en el objetivo de la campaña. Así, la solución puede ser incrementar las ventas en X unidades, incentivar la repetición del consumo, reposicionar la marca… La respuesta a esta pregunta no es sencilla, pero es fundamental para que la campaña ayude realmente a solucionar el problema.

¿A quién nos dirigimos?

La definición del público objetivo es un tema que da mucho de si, y en el futuro lo trataremos con más detalle. Por el momento, lo importante es evitar las descripciones puramente sociodemográficas (edad, sexo, hábitat y clase social). Éstas son importantes, pero por si solas no ayudan demasiado. Lo interesante es complementarlas con descripciones de hábitos y de actitudes (qué hacen, cómo son y qué piensan las personas a las que nos dirigimos).

¿Cómo es su relación con nuestra categoría de productos o servicios?

Aquí es donde hablaremos de “insights”, expresiones que describen lo que las personas piensan y sienten en relación con un tipo de producto o servicio. Tenemos que intentar ponernos en la piel de quienes compran nuestros productos y buscar qué es lo que les mueve a hacerlo y qué efecto emocional les produce su uso. 

¿Cómo queremos que nos vean?

Se trata de ofrecer una imagen lo más clara posible de cómo se nos percibe y cómo queremos ser percibidos en el mercado en relación con nuestros competidores.  Para ello se suele utilizar un mapa de posicionamiento. Aquí te explicamos cómo hacerlo.

¿Qué queremos decir?

Una de las claves de la comunicación eficaz es centrar el mensaje en una sola idea. Para ello nos centraremos en el beneficio de nuestro producto o servicio que mejor nos ayude a lograr el objetivo de la acción. Aquí te explicamos cómo definirlo.

¿Por qué nos creerán?

La credibilidad de cualquiera de nuestros mensajes es fundamental, tanto para las personas a las que nos dirigimos como para los creativos que deben trabajar en las campañas. Aquí te explicamos algunas formas en que puedes aportar credibilidad a tu mensaje.

¿Cómo queremos decirlo?

Este es el momento de centrarse en el tono y el estilo que queremos que tenga nuestra comunicación, y que normalmente vienen definidos por la esencia de la propia marca. Lo que haremos en este punto es describir, mediante adjetivos, la atmósfera que queremos que transmitan las piezas de comunicación. Aquí puedes leer más sobre el tono de la comunicación.

¿Cuál es el presupuesto disponible para esta campaña/acción?

Esta es la pregunta más fácil de responder, pero no por ello la menos importante. Es necesario saber de qué medios se dispone para poder dimensionar correctamente las acciones.

 

Un briefing no tiene por qué ocupar más de una o dos páginas de texto. No es necesario hacer presentaciones en PowerPoint ni extenderse demasiado en cada punto. Es mucho más útil para un creativo tener respuestas claras y concisas a estas preguntas que disponer de un montón de información. Si la necesitan, te la pedirán.

Ahora bien, que sea corto no significa que sea fácil. Como escribió una vez Mark Twain, “si hubiera tenido más tiempo, le habría escrito una carta más corta”.

 

Cómo fortalecer una marca en 5 pasos: PASO 5

Seguimos avanzando en el fortalecimiento de la marca. Recordamos los cinco pasos que debemos dar:

1. Definir la esencia de la marca

2. Posicionar la marca frente a la competencia

3. Crear la promesa de la marca

4. Planificar las acciones de comunicación

5. Ejecutar el plan de comunicación

PASO 5: Ejecutar el plan de comunicación

Cada plan es un mundo, y por eso no podemos dar recomendaciones concretas sobre su ejecución sin conocerlo previamente. Sin embargo, sí que podemos hacer recomendaciones generales sobre cómo enfocar la puesta en marcha de cualquier acción de comunicación.

Hay tres aspectos fundamentales que debemos tener en cuenta: la coherencia, la coordinación y el presupuesto.

Coherencia: Cada acción que desarrollemos formará parte de la experiencia de la marca, que es la forma en que nuestra promesa entra en contacto con las personas. Por eso, a la hora de ejecutar cualquier acción, debemos asegurarnos de que el resultado de la interacción con las personas contribuya a transmitir la promesa de una forma especial, es decir, con el sello de nuestra marca.

Coordinación: Poner en marcha acciones de comunicación no es fácil. Hasta en la acción más sencilla pueden intervenir decenas de profesionales, a los que es necesario coordinar correctamente para que caminen en la misma dirección. A menudo ocurre que cada persona implicada en el proceso intenta aportar su visión particular. Muchas veces esto puede mejorar el resultado final de la acción, pero en ocasiones puede perjudicarlo seriamente. La mejor forma de asegurar que todo el mundo esté alineado con los objetivos y con el enfoque de la acción es la creación de un buen “briefing”. De este tema, que es realmente importante, hablaremos en otro post.

Presupuesto: Una misma acción de comunicación puede ejecutarse de mil formas diferentes, y uno de los factores que más influyen en el resultado final es el presupuesto disponible. La primera recomendación en este sentido es clara: si no dispones del presupuesto suficiente para lograr un mínimo de calidad en la ejecución, es mejor que no lleves a cabo la acción y que busques una alternativa. Ahora bien, una de las premisas del Marketing Democrático es que hoy en día tenemos a nuestro alcance una serie de servicios profesionales que nos ofrecen una calidad muy aceptable a precios realmente asequibles. Si tu presupuesto es ajustado, esta es tu mejor opción. Para saber más sobre este tema, puedes leer el libro “Marketing Democrático” que te regalamos al suscribirte a este blog.

Cómo fortalecer una marca en 5 pasos: PASO 3

Seguimos avanzando en el fortalecimiento de la marca. Recordemos los cinco pasos que debemos dar:

1. Definir la esencia de la marca

2. Posicionar la marca frente a la competencia

3. Crear la promesa de la marca

4. Planificar las acciones de comunicación

5. Ejecutar el plan de comunicación

PASO 3: Crear la promesa de la marca

La definición de la promesa es la parte más importante del proceso de creación de una marca. Esta promesa debe ser relevante para nuestros clientes y diferente a las de nuestros competidores. Por eso se suele basar en un beneficio, ya sea racional o emocional, que nuestros productos o servicios aportan a nuestro público objetivo.

A continuación te ofrecemos algunos consejos para que construyas la promesa de tu marca:

1. RELEVANCIA: Ten en cuenta a tu público objetivo

Analiza qué es lo que necesitan tus clientes o consumidores potenciales en relación al producto o servicio que ofreces. No pienses qué es lo que quieren (lo quieren todo), sino qué necesitan. Esto es importante, especialmente si ofreces un producto o servicio innovador. La gente no pide aquello que no sabe que existe. Henry Ford describió esta realidad perfectamente cuando dijo: “Si le hubiera preguntado al consumidor, me habría dicho que lo que quería era un caballo mas rápido”.

Si es necesario, realiza un estudio de mercado para entender mejor las necesidades de tus clientes. Pero, sobre todo, intenta ponerte en su piel y trata de entender en profundidad su relación con la categoría en la que se enmarcan tus productos o servicios. Así conseguirás que tu promesa sea relevante.

2. COHERENCIA: Que sea de verdad 

Decide qué es lo que tu empresa hace mejor -aquello en lo que puede añadir más valor- y construye tu promesa alrededor de ello. Por eso es importante haber definido previamente la esencia de la marca. Ésta nos dará muchas pistas a la hora de crear la promesa.

3. DIFERENCIA: Desmárcate de tu competencia

Intenta que la promesa de tu marca sea diferente a las de tus competidores y que contribuya a lograr el posicionamiento deseado. Cuando lo hagas, descubrirás que cuanto más se base en beneficios racionales, más difícil será diferenciar tu promesa. Por eso conviene que introduzcas algún elemento emocional.

Por último, debes asegurarte de que cumples siempre con la promesa de tu marca, porque de lo contrario, ni la mejor campaña de publicidad podrá salvarte. Los empleados son los responsables de hacer que la promesa de la marca sea una realidad en cada contacto con los clientes. Por eso es importante que no sólo la conozcan e interioricen, sino que la vivan como una parte fundamental de su trabajo. La experiencia nos dice que esto no siempre ocurre. ¿Podrías describir la promesa de marca de todas las empresas en las que has trabajado?. Si tienes problemas para definirla en algún caso, imagínate los que deben tener sus clientes.

En resumen, lo que haremos para definir la promesa de nuestra marca es conectar una necesidad del consumidor con un beneficio de nuestros productos o servicios, tratando de diferenciarnos de la competencia. Una vez hayamos definido la promesa de nuestra marca, tendremos que asegurarnos de que llegue a nuestros clientes (actuales y potenciales), a nuestros empleados, a nuestros partners y a todo el que quiera escucharla. De esto hablaremos en el PASO 4.

Cómo fortalecer una marca en 5 pasos: PASO 2

Seguimos avanzando en el fortalecimiento de la marca. Recordamos los cinco pasos que debemos dar: 

1. Definir la esencia de la marca

2. Posicionar la marca frente a la competencia

3. Crear la promesa de la marca

4. Planificar las acciones de comunicación

5. Ejecutar el plan de comunicación

 

PASO 2: Posicionar la marca frente a la competencia

La psicología básica nos explica que las personas necesitamos categorizar los objetos para organizar nuestra percepción del mundo. De lo contrario nos volveríamos locos. Pues esto mismo que ocurre con los objetos también ocurre con las marcas. Por eso en marketing de gran consumo es tan importante el término de Category Managment (gestión de categorías), pero en realidad lo importante de la gestión de categorías es que no hay que hacerla en el punto de venta, ni en la publicidad, sino que hay que hacerla dentro de la mente de los consumidores, por esto lo primero es conocer como nos clasifican nuestros clientes. Tenemos que averiguar cuales son las variables que utilizan para ubicar las marcas en las distintas categorías, así por ejemplo en el sector del automóvil se sitúan en función de dos ejes (precio alto vs precio bajo) y (generalistas vs especialistas), las marcas de banca se posicionan básicamente a través del tamaño, y así cada categoría tiene sus propios ejes de clasificación.

Una vez conozcamos las reglas de nuestra categoría, tenemos que situar a nuestra marca y las de la competencia en este espacio.

Finalmente tendremos que valorar cuales son los valores o atributos de nuestra marca que nos pueden diferenciar de la competencia a través de estos ejes, o bien a través de un nuevo eje: en este caso estaríamos en un escenario más agresivo y de redefinición de las reglas del mercado.

Si lo hacemos bien habremos definido nuestro posicionamiento deseado. Para conseguirlo tendremos que activar todas las acciones de comunicación de nuestra marca en esta dirección, pero antes tendremos que definir cuatro elementos: el propio posicionamiento deseado, el beneficio, la credibilidad y el tono. Estos conforman lo que conocemos como la plataforma de la marca (hablaremos en profundidad de cada uno de ellos en próximos posts).

Esto es lo que hace la Coca Cola frente a Pepsi, BMW frente a Audi, Apple frente a Microsoft en sus estrategias de posicionamiento, pero lo realmente importante y por lo que escribimos aquí, es que esto mismo lo puede hacer cualquier empresa que maneje una marca: el proceso es el mismo y está al alcance de todos. Sólo tienes que seguir los tres pasos: entender a tu cliente, averiguar cuáles son las variables que utiliza para clasificar las distintas marcas y valorar cuáles son tus argumentos para diferenciarte de tus competidores.

Para que todo sea fácilmente digerible por nuestro cliente tendremos que crear la promesa de la marca. De esto es de lo que hablaremos en el próximo post de esta serie.

 

 

 

 

Rompiendo Convencionalismos

1. Sólo las grandes empresas necesitan gestionar sus marcas: FALSO.

Si pensamos que un estudiante tiene que buscar trabajo hoy tiene que gestionar su CV como si fuera una marca; tiene que fijar un posicionamiento, tiene que ofrecer un beneficio diferencial y tiene que mostrar credibilidad igual que lo hace Apple o Microsoft.

Si la próxima persona que va a entrar en tu despacho para buscar trabajo gestiona así su propia marca, ¿no deberías hacerlo tu también?.

2. La gestión de la marca es solo para el gran consumo: FALSO.

Sabes que los grandes anunciantes cada día destina más esfuerzos de marketing al canal de distribución que al consumidor final. ¿Cómo puede ser que si tu marca sólo se enfrenta al canal haya olvidado este trabajo tan importante?.

¿Sabias que los grandes anunciantes están destinando cada día más presupuestos a la comunicación interna para promocionar la propia marca entre sus empleados, porque han descubierto que son los principales ‘clientes’ de ésta?. 

¿Cómo puede ser que tengas a tus principales clientes a 10 metros y nunca te hayas dado cuenta?.

3. La publicidad siempre necesita grandes presupuestos: FALSO.

La inversión en publicidad tradicionalmente ha sido muy cara y todavía sigue siéndolo, pero la diferencia es que igual que en cualquier mercado al madurar el abanico de precios se amplia. Hoy puedes cenar por un dólar en New York o gastar 1000 veces mas en una cena. 

Esto mismo ha ocurrido en el sector publicitario; la fragmentación de medios y la proliferación de canales hace que puedas poner 20.000€ detrás de un anuncio en prime time (hora punta de audiencia) o hacerlo por 0€ en You Tube.

¿Cómo puede ser que no te hayas dado cuenta que el mundo no se divide entre UHF o VHF?

4. Las empresas de publicidad son muy caras: FALSO.

Lo que tradicionalmente ha sido caro son las producciones de TV y la inversión en medios, pero no la estrategia y la creatividad que solo suponen un porcentaje mínimo de la inversión en marketing.

Ahora se pueden rebajar los costes de producción gracias a las nuevas tecnologías y afinar la inversión en medios a mercados locales.

Entonces, me atrevo a decir que la publicidad hoy es barata y ahora es el momento de comprar publicidad.

5. Puedo seguir igual que hasta hoy sin ningún problema: FALSO.

“Si las PYMES no hacen el salto tecnológico desaparecerán” así de contundente fue el presidente de la (AEC) Asociación Española de Consultoría. La competitividad es el reto de España y las PYMES representan el 90% de los puestos de trabajo y el 87% del PIB. No solo lo tienes que hacer por tí sino por la responsabilidad que implica ser empresario.

Para competir tienes que gestionar bien tu principal activo: TU MARCA

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